Soy Raul Bolufe. Mi compañía compra casas heredadas y partes de herederos en todo Texas, y buena parte de lo que de verdad hacemos todo el día es limpiar gravámenes que nadie le mencionó a la familia. Un gravamen de manutención es uno de esos. No soy abogado y esto no es consejo legal. Es lo que pasó con una casa en Willis.
Un heredero, una casa, un problema viejo
Esto fue de lo más sencillo que puede ser una herencia. Una señora falleció en Willis, en el condado de Montgomery. No había testamento que nadie encontrara. No hubo sucesión. Un solo hijo. La casa era de él.
Él quería vender. No podía.
El problema no era la casa y no era la familia. Era él. Años antes se había atrasado con la manutención de sus hijos. En Texas, cuando eso pasa, esa deuda no se queda nada más guardada en un archivo. Se convierte en un gravamen de manutención, lo que mucha gente conoce como un embargo por manutención de hijos, y se pega a los bienes raíces que uno tenga. Y el día que la casa de su mamá pasó a ser suya, esa deuda vieja se le pegó a la casa.
Así que en cuanto intentara vender, la compañía de título lo iba a encontrar, y ese gravamen de manutención se tendría que pagar antes de que él viera un dólar. La cantidad era como de $25,000. En una casa como esa, era casi todo lo que le iba a quedar. Estaba atorado, y llevaba un buen rato así.
Lo que hace la mayoría
La mayoría de la gente en esta situación hace una de tres cosas:
- Se da por vencida y deja la casa parada mientras se amontonan los impuestos.
- Le vende a alguien que calladito le resta el gravamen completo al precio y nunca le dice nada.
- Trata de pelear el gravamen por su cuenta, no llega a ningún lado con el estado y vuelve a la primera opción.
No hicimos ninguna de esas.
Lo que hicimos
Le hicimos una oferta por la casa tal como estaba, con el gravamen de manutención encima. Después ese gravamen pasó a ser problema nuestro.
Nuestro equipo se puso al teléfono con la oficina que tiene el gravamen y negoció. No es magia y no es truco. Muchas veces estas deudas traen años de intereses y cargos encima de la cantidad original, y los que las cobran prefieren recibir algo ahora que nada por otros diez años. Les mostramos que la casa se estaba vendiendo, les mostramos lo que era realista, y lo fuimos bajando.
El gravamen de manutención de $25,000 se arregló por como $4,000. Lo pagamos. Se quitó de la casa, y buena parte de esa deuda también se le quitó de encima a él, que era lo que más le importaba.
Las escrituras se registraron a principios de marzo. Cerramos en mayo, limpiamos lo que quedaba en el título y vendimos la casa. A él le pagaron por una casa que le habían dicho que no podía vender.
Por qué esto le importa a usted
Si usted heredó una casa y tiene algo de esto en su pasado, es muy posible que ya esté pegado a la casa ahorita:
- Manutención de hijos atrasada
- Un fallo judicial por una tarjeta de crédito o una demanda
- Una deuda vieja con el IRS
- Cuotas de la asociación de propietarios (HOA) sin pagar
- Una multa de la ciudad o una orden de demolición
A lo mejor ni lo sabe. Estas cosas se pegan calladitas. La primera vez que la mayoría se entera es cuando una compañía de título hace la búsqueda y el negocio se cae.
Esto es lo que le decimos a cada heredero que nos llama:
- No dé por hecho que el gravamen es lo que dice la carta. El número que está viendo normalmente incluye años de intereses y multas. Casi siempre, el número real se puede negociar.
- No lo pague usted antes de saber qué opciones tiene. Una vez que paga, ya no queda nada que negociar.
- No deje que eso le impida vender. Compramos casas con gravámenes todos los meses. Cambia las cuentas. No mata el negocio.
- Díganoslo desde el principio. Lo peor es que salga en la compañía de título dos días antes del cierre. Lo mejor es que nos lo diga en la primera llamada, para tomarlo en cuenta en el precio y ponernos a trabajar.
En resumen
- La mamá murió en Willis. Heredó un solo hijo.
- Una deuda vieja de él se había convertido en un gravamen de manutención sobre la casa.
- Compramos la casa con el gravamen encima, negociamos los $25,000 hasta como $4,000, y lo pagamos.
- Vendió una casa que creía que no podía vender, y se fue con mucho menos colgando de su nombre que cuando empezó.
Si usted heredó una casa y tiene un gravamen, o cree que puede tenerlo, llame o mande un texto al 936-380-6384, o llene el formulario. Dígame la dirección y lo que sepa. Para mi equipo, los gravámenes son un martes cualquiera.
Sobre el autor

Raul Bolufe compra y vende bienes raíces desde 2012, ha cerrado más de 800 negocios y les ha pagado a más de 100 herederos por su parte de propiedades heredadas en Texas y Florida. Es el presentador del podcast Flipping Miami. Más en raulbolufe.com.